LOS MIL PERRITOS



Se dice por ahí que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del Sol logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. Subió lentamente las viejas escaleras de madera; al terminar de subir las escaleras se topó con una puerta semi-abierta. 

EL CAMINO DEL TIGRE.




El hombre caminaba por el bosque cuando vio una zorra lisiada. “¿Cómo hará para alimentarse?”, pensó. 

En ese momento se acercó un tigre con un animal entre los dientes. Sació su apetito y le dejó a la zorra lo que había sobrado. 

“Si Dios ayuda a la zorra, también me va a ayudar”, reflexionó. 

Volvió a su casa, se encerró en ella y se quedó esperando que los Cielos le proveyeran de alimento.

Nada pasó. Cuando ya se estaba quedando demasiado débil para salir a trabajar se le apareció un ángel. 

- ¿Por qué decidiste imitar a la zorra lisiada? –preguntó el ángel ¡Levántate, toma tus herramientas y sigue el camino del tigre!

P. Coelho


EL VERANO, TIEMPO DE FELICIDAD

Almudena Grandes


Hay muchas cosas buenas que salen gratis. Pasear por la mañana temprano, cuando el sol es tierno, tímido como la brisa que coquetea con las hojas de los árboles. Caminar de madrugada por calles tan llenas de gente como en los mediodías del invierno, para asombrarse de la euforia silenciosa de las parejas que se besan en los bancos, o apoyadas en los pilares de las plazas porticadas. Los que viven cerca del mar lo tienen fácil, pero también es una fiesta meter en una tartera la comida prevista para consumir en casa, despacharla sobre una manta, en la hierba de algún parque, y tumbarse después a la sombra. Asistir a los conciertos de las bandas que suelen tocar en quioscos de parques y plazas mayores los domingos por la mañana. Y frecuentar las bibliotecas públicas, mientras duren.

VALORA TU TIEMPO



Imagina que alguien te deposita cada mañana 86.400.00 €, pero no te permite que dejes un saldo, un remanente de ese dinero, de un día para otro. 
Cada noche, retira todo lo que no pudiste gastar durante ese día. ¿Qué harías? 
Por supuesto, gastarías hasta el último céntimo.

EL ECO DE LA VIDA



Había, una vez, un padre que iba caminado con su hijo, por un desfiladero entre montañas muy altas. De repente, el niño se cae, se hace mucho daño y grita:

- Aaaaaahhhhhhhhh!!!!!