EL JARDIN DE LA VIDA



Había, una vez, en algún lugar, que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo, que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: no sabía quién era.