TODO ES PARA BIEN

Érase una vez un rey que, oyendo de la existencia de un sabio, lo mandó traer para que fuera su consejero. Comenzó el rey a llevarlo siempre a su lado y consultarle sobre cada acontecimiento de importancia en el reino. El consejo principal del sabio era siempre: "Todo lo que pasa es siempre para bien". No paso mucho tiempo antes que el rey se cansara de oír la misma cosa una y otra vez.

Al rey le gustaba cazar. Un día, mientras cazaba, el rey se dió un tiro en un pie. Presa de su dolor, se volvió hacia su consejero - que siempre estaba a su lado-- para pedirle su opinión. Y el consejero respondió como siempre "Todo lo que pasa es siempre para bien."  Se sumo su coraje a su dolor, y el rey ordenó la prisión para el consejero.